La ciencia del camuflaje

La capacidad de camuflarse o mimetizarse se extiende tanto por el mundo animal como por el vegetal y da lugar a resultados asombrosos que no dejan de reflejar la perfección de la naturaleza en su evolución y adaptación constante.

En el caso de los animales, los cambios de color corporal se pueden producir en diferentes escalas temporales que abarcan desde segundos (cefalópodos), horas o meses y pueden estar inducidos por diferentes motivos, como la búsqueda de pareja, termorregulación, protección contra la luz ultravioleta, adaptación a ritmos circadianos (como el cangrejo violinista, Uca panacea) o mimetismo con el hábitat en el que se encuentran [1].

Las células encargadas de estos cambios de color se denominan cromatóforos, células pigmentadas capaces de reflejar la luz, presentes en animales poiquilotermos (que no son capaces de regular su temperatura corporal). Dependiendo de la naturaleza del pigmento que se active en estas células reciben diferentes nombres: xantóforos (tonos amarillentos), eritróforos (tonos rojizos), melanóforos (tonos marrones y negros)… [1]

Además de la acción directa de la luz sobre las células cromatóforas (respuesta primaria), el cambio de color está mediado en función de la información visual adquirida por el animal sobre el entorno donde vive (respuesta secundaria). Los cambios a menudo se denominan “fisiológicos” cuando implican una alteración del estado de las células cromatóforas y la dispersión del pigmento en minutos y horas o “morfológicos” cuando estas alteraciones se producen durante días y semanas debido al tiempo requerido para la síntesis, redistribución y agregación del pigmento dentro de los cromatóforos [1]. Dependiendo de la especie, los cambios en la pigmentación pueden ser rápidos debido a la acción neuromuscular sobre las células, como en los cefalópodos, más lentos cuando intervienen vías endocrinas, como en los artrópodos, o una combinación de señales neuronales y endocrinas en algunos peces y reptiles [3].

Cristales fotónicos

Algunos camaleones machos tienen la increíble capacidad de mostrar complejos y rápidos cambios de color durante interacciones sociales como el cortejo o la competitividad entre machos. Un estudio [3] realizado en 2015 con camaleones pantera (Furcifer pardalis), demuestra que estos cambios de color se generan sin pigmentos, a través de un fenómeno físico de interferencia óptica que es el resultado de interacciones entre ciertas longitudes de onda y pequeños cristales (nanocristales de guanina). Estos cristales están dispuestos en una retícula triangular dentro de una capa superficial de iridóforos dérmicos (tipo de cromatóforo). A medida que aumenta el es­­paciado de los cristales, los colores reflejados varían dando lugar a un espectáculo caleidoscópico común entre algunos camaleones pantera cuando pasan de estar relajados a agitados o excitados. La dermis de los camaleones estaría formada por dos capas de iridóforos, una más superficial que permitiría la gran variedad cromática y una más profunda con cristales más grandes, más planos y algo más desorganizados que permitiría una protección térmica en zonas cálidas al reflejar un 45% de las radiaciones solares directas e indirectas, especialmente en el rango del infrarrojo. La organización de los iridóforos en dos capas superpuestas constituye una novedad evolutiva para los camaleones que permite que algunas especies combinen un camuflaje eficiente con una exhibición de colores llamativos que los hacen espectaculares.

La lista de la UICN incluye nueve especies de camaleones en peligro crítico, 37 en peligro, 20 vulnerables y 35 casi amenazadas.

“Tras disputarse una hembra, el macho de camaleón pantera victorioso sigue exhibiendo sus colores de combate, mientras que el derrotado ha adoptado el tono oscuro de la sumisión.”

Fotos: camaleón pantera (Furcifer pardalis), Christian Ziegler

[1] Stevens, M. (2016). Color change, phenotypic plasticity, and camouflage. Frontiers in Ecology and Evolution, 1–10. https://doi.org/10.3389/fevo.2016.00051

[2] Duarte, R. C., Flores, A. A. V., & Stevens, M. (2017). Camouflage through colour change: Mechanisms, adaptive value and ecological significance. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 372(1724). https://doi.org/10.1098/rstb.2016.0342

[3] Teyssier, J., Saenko, S. V., Van Der Marel, D., & Milinkovitch, M. C. (2015). Photonic crystals cause active colour change in chameleons. Nature Communications, 6, 1–7. https://doi.org/10.1038/ncomms7368

https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/grandes-reportajes/camaleones-a-todo-color-2_9620

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